El día 23 de Marzo
le decía adiós a la Bsk, por los motivos que exponía en esta entrada ( http://mundosdecarton.blogspot.com.es/2013/03/adios-la-bsk-carta-wkr.html
). Hoy día 5 de Abril, vuelvo a registrarme en ella, como un usuario nuevo (Alberto Corral) y lo
mismo que alcé mi voz para quejarme y ponerle nombre a la persona a la que
consideré responsable de mi marcha, me veo hoy necesitado de explicar mi
vuelta, porque no sería justo para él irme gritando y volver en sigilo.
La historia es que
últimamente me he vuelto muy cabezón, y una vez fuera de la bsk, me sentí con
la necesidad de ponerme en contacto con Wkr para intentar, al menos, entender su
punto de vista. ¿Porqué? Pues porque, al igual que mucha gente me apoyó en mi
decisión de marcharme, otra tanta me ha criticado y me ha hecho ver ciertos
errores en mi comportamiento, como por ejemplo, mezclar mis experiencias
personales en el terreno laboral, con mi relación con el “jefe” del foro. Llevo
más de un año de ninguneo y humillaciones en lo personal (gracias a Dios todo
acabó, pero estas cosas dejan cicatrices) y quizá ví en la actitud de Wkr la
misma actitud que mi exjefe, y la cosa explotó dentro de mi con demasiada fuerza.
Al entender esto, y tener además cierta información acerca de preocupaciones
personales de Wkr que antes no tenía, pensé que no sería justo justificar mi
marcha por mi propia mala experiencia, sin tener en cuenta las suyas propias.
Así que decidí enviarle un correo para intentar, al menos, aclarar la
situación. Wkr me respondió y cambiamos algunos emails más, de cuyo contenido
no hablaré por privacidad, pero que al menos dejaron claras las posturas y a
mí, particularmente, me han servido para obtener lo que quería, una respuesta y
la posibilidad de regresar a una comunidad a la que tanta estima tengo.
Probablemente, me
hubiera ahorrado todo este culebrón enviando esos correos antes de montar toda
la revolución que monté. Unos privados, y todo arreglado, sin implicar a tanta
gente a favor de un bando u otro. Pero no lo hice porque en esos momentos no
tenía más que mi propia referencia para tomar decisiones, mientras que,
después, he podido juzgar mis actos desde el punto de vista de otros y
reflexionar acerca de la conveniencia de racionalizar las cosas y de no dejarme
llevar por arrebatos pasionales.
De todo lo
sucedido, he salido con la idea de que dos personas pueden no estar de acuerdo
en un mismo punto de vista, y no por ello deben ser “enemigos” ni llevar estos
puntos de vista a un terreno personal. Las relaciones humanas son lo que son,
pero lo importante en el fondo no es una discusión en el portal de un bloque de
vecinos, sino el día a día cotidiano y que el barrio en el que vives esté lleno de oportunidades, de gente a la
que te gusta saludar y de días de sol en medio de tormentas ocasionales.
Yo quiero con esta
soporífera entrada admitir las críticas negativas que se me han hecho,
rectificar aquella parte de mi comportamiento que no me gusta y tratar de
tomarme la vida con más objetividad. Pero sobre todo, me gustaría servir de
ejemplo, porque creo que a veces todos nos encasillamos en nuestras posturas, y
por orgullo o falta de comunicación preferimos renunciar a aquello que nos
hacía felices con tal de no admitir un error o al menos una actuación
desproporcionada. Espero que todos (administrador, moderadores y usuarios) nos
acerquemos un poco más, nos entendamos mejor y podamos convivir y compartir
nuestras experiencias lúdicas (y también personales) en un marco más
distendido. Con esa intención regreso al foro.
Finalmente,
agradecer a todo el mundo que me ha apoyado en mis decisiones, y también a los
que no lo han hecho, porque muchas de las críticas eran certeras y adecuadas y
me han hecho plantearme mi postura.
Y ahora me quedo
con una canción de Luis Eduardo Aute, cuya letra puede reflejar muy bien las
idas y venidas del pensamiento, de los sentimientos y de cómo nada es para
siempre ni que las reglas deben estar para callar voces, sino para fomentar que éstas se puedan expresar con
libertad.
Decir espera
es un crimen,
decir mañana es igual que matar,
ayer de nada nos sirve,
las cicatrices no ayudan a andar.
Sólo morir permanece
como la más inmutable razón,
vivir es un accidente,
un ejercicio de gozo y dolor.
Que no, que no, que el pensamiento
no puede tomar asiento,
que el pensamiento es estar
siempre de paso, de paso, de paso...
Quien pone reglas al juego
se engaña si dice que es jugador,
lo que le mueve es el miedo
de que se sepa que nunca jugó.
La ciencia es una estrategia,
es una forma de atar la verdad
que es algo más que materia,
pues el misterio se oculta detrás.
Hay demasiados profetas,
profesionales de la libertad,
que hacen del aire, bandera,
pretexto inútil para respirar.
En una noche infinita
que va meciendo a este gran ataúd
donde olvidamos que el día
sólo es un punto, un punto de luz.
decir mañana es igual que matar,
ayer de nada nos sirve,
las cicatrices no ayudan a andar.
Sólo morir permanece
como la más inmutable razón,
vivir es un accidente,
un ejercicio de gozo y dolor.
Que no, que no, que el pensamiento
no puede tomar asiento,
que el pensamiento es estar
siempre de paso, de paso, de paso...
Quien pone reglas al juego
se engaña si dice que es jugador,
lo que le mueve es el miedo
de que se sepa que nunca jugó.
La ciencia es una estrategia,
es una forma de atar la verdad
que es algo más que materia,
pues el misterio se oculta detrás.
Hay demasiados profetas,
profesionales de la libertad,
que hacen del aire, bandera,
pretexto inútil para respirar.
En una noche infinita
que va meciendo a este gran ataúd
donde olvidamos que el día
sólo es un punto, un punto de luz.